Contáctanos

Preguntas frecuentes

Ley de Insolvencia y Reemprendimiento
(Ley N° 20.720)

1-¿Qué es la Ley de insolvencia y Reemprendimiento?

La Ley de Insolvencia y Reemprendimiento (Ley N° 20.720) tiene por objetivo que quienes se acogen a ella, sean empresas o personas naturales, busquen la rehabilitación financiera. Las empresas que recurran a esta normativa pueden optar entre dos procedimientos, dependiendo de la situación económica en que se encuentren. Si es posible que la empresa siga operando puede optar por reorganizarse. En este caso, se buscarán mejores condiciones de pago a sus acreedores y se reestructurarán sus pasivos y activos.
Cuando la empresa no es viable y debe dejar de funcionar existe la posibilidad de darle un cierre ordenado al solicitar la liquidación. El objetivo es la venta rápida y eficiente de los bienes de la empresa deudora para pagar a sus acreedores. Con ello, se extinguirán los compromisos financieros y existirá la opción de volver a reemprender.

2-¿Cuáles son sus beneficios?

Acogerse a los procedimientos que contempla La Ley de Insolvencia y Reemprendimiento tiene beneficios:

Si la empresa recurre a la reorganización puede lograr mejores condiciones de pago a los acreedores. Se pueden lograr meses de gracia, condonación de parte del capital adeudado, condonación o disminución de los intereses por mora.
También, una vez que se realice la notificación de la resolución de reorganización durante al menos 30 días contará con protección financiera concursal: una especie de resguardo a la empresa y su patrimonio.
Por otra parte, al recurrir a la liquidación se le puede dar un cierre ordenado a la empresa y lograr la extinción total de las deudas, aunque con la venta de los bienes del negocio no se logren cubrir todos los compromisos. También, permite la rehabilitación financiera y que se pueda salir de registros de morosidad. De esta manera, se podrá volver a reemprender y recuperar la tranquilidad.

3-¿A qué procedimientos de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento se puede acoger una empresa?

Las empresas que buscan acogerse a la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento pueden optar a dos procedimientos, dependiendo de su situación financiera.

1-La reorganización, procedimiento que permite mantener la empresa y reestructurar sus activos y pasivos.
2-Liquidación, poner fin a la empresa y vender sus bienes para pagar a los acreedores.

La reorganización
Es un procedimiento al que se puede recurrir cuando la empresa sigue siendo viable. Permite que se pueda reestructurar los activos y pasivos del negocio, mediante un acuerdo con sus acreedores.
Se buscan nuevas y mejores condiciones de pago, también se pueden lograr meses de gracia, condonación de parte del capital adeudado o disminución de los intereses por mora.
Además, durante al menos 30 días, tras dictarse la resolución de reorganización la empresa contará con protección financiera concursal: que permitirá resguardar a la empresa y sus bienes.
En el proceso de reorganización interviene un veedor, quien deberá encargarse de buscar y conseguir los acuerdos entre la empresa y sus acreedores. Existe libertad para presentar distintos tipos de propuestas de reorganización, con la única salvedad que no sean contrarias a la ley y que tiendan a la extinción total o parcial de sus obligaciones.

Inicio del proceso
El deudor debe contar con la representación de un abogado y presentar una solicitud de inicio de procedimiento concursal de reorganización. Además, debe entregar una serie de documentos que permitan conocer el pasivo de la empresa ante el tribunal correspondiente.

Las deudas que se pueden reorganizar
Se pueden reorganizar las deudas con los proveedores, los créditos con casas comerciales, los créditos de consumo, los créditos hipotecarios, leasing y deudas por arrendamiento de la empresa.

La liquidación:
El objetivo es la venta rápida y eficiente de los bienes de la empresa deudora para pagar a sus acreedores. Cuando no es posible mantener la empresa la liquidación permite darle un cierre ordenado.

Iniciar el proceso
Su abogado deberá presentar una solicitud de liquidación voluntaria ante el tribunal competente y acompañar una serie de antecedentes financieros.
Tras someterse a la liquidación existe la posibilidad de volver a reemprender. Se producirá la remisión de los saldos insolutos. Los compromisos financieros se extinguen, aunque con la venta de los bienes de la empresa no se haya logrado cubrir el total de las deudas.
Además, se podrá salir de los registros de morosidad y lograr la rehabilitación financiera: salir de Dicom si corresponde.

4-¿Cuáles son los requisitos para reorganizar?

Para acogerse a este procedimiento se requiere contar con un abogado y presentar la solicitud de reorganización ante el tribunal competente acompañada de una serie de antecedentes sobre los bienes de la empresa y su situación financiera.

Pueden solicitar reorganizarse las personas jurídicas de derecho privado, con o sin fines de lucro. También, las personas naturales contribuyentes de la primera categoría y las personas naturales contribuyentes del artículo 42 número 2 de la Ley de Impuesto a la Renta, es decir, personas naturales que practican el ejercicio libre de la profesión y emiten boletas de honorarios.

5-¿Cuáles son los requisitos para liquidarme?

Se debe contar con un abogado, quien debe presentar una solicitud de liquidación ante el tribunal competente y acompañarla de una serie de antecedentes: Listado de sus bienes y la lista de aquellos legalmente excluidos de la liquidación, relación de sus juicios pendientes, estado de deudas, nómina de los trabajadores. Si el deudor lleva contabilidad completa presentará, además, su último balance.

Pueden recurrir a este procedimiento las empresas que se hayan atrasado con el pago de sus deudas. Entre ellas, las personas jurídicas de derecho privado, con o sin fines de lucro, las personas naturales que sean contribuyentes de Primera Categoría o del artículo 42 N.° 2 de la Ley sobre Impuesto a la Renta, es decir, que emiten boletas de honorarios.

6-¿Cómo sé si debo reorganizarme o liquidarme?

Cuando surgen problemas financieros resulta complicado saber a qué procedimiento deberíamos recurrir de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento (Ley N° 20.720).
Para tomar una determinación debemos tener en cuenta que las empresas tienen dos opciones: reorganizarse, que es cuando se buscan mejores condiciones de pago y es posible que la empresa se siga manteniendo, es decir, que sea viable en el tiempo.
Otra alternativa es la liquidación, que es cuando se debe poner fin al negocio y vender los bienes para pagar a los acreedores. Este procedimiento está destinado a negocios que ya no es posible mantener a flote.
Por ende, para saber si debe reorganizar o liquidar su empresa lo primero es considerar el estado financiero actual de su negocio.
Si es posible que la empresa siga adelante y logrando mejores condiciones de pago con los acreedores puede superar los problemas, el camino es la reorganización.
Cuando el nivel de endeudamiento de la empresa hace imposible pagar las deudas, llegar a un acuerdo con los acreedores y la única alternativa para poder hacer frente a los compromisos financieros es la venta de los bienes, la liquidación es una alternativa que permitirá poner fin al negocio de forma ordenada.
Hay ciertas señales que nos pueden indicar que mi empresa va mal, como atrasarme con el pago de las cotizaciones de mis trabajadores, tener que inyectar recursos propios en la operación del negocio, trabajar con los factoring y pagar los costos que eso implica. También, tener que recurrir al endeudamiento informal, como el crédito gota a gota o a prestamistas

7-¿Qué es la protección financiera concursal?

La protección financiera concursal implica que durante al menos 30 días contados desde la notificación de la resolución de reorganización no podrá solicitarse ni declararse la liquidación de la empresa, tampoco iniciarse juicios ejecutivos en su contra por deudas impagas, ni embargos, ni restituciones en juicios de arrendamiento.
Además, todos los contratos suscritos por el deudor mantendrán su vigencia y condiciones de pago. En el caso de los contratistas del Estado no pierden su calidad como tal.

8-¿Puedo volver al sistema financiero si me liquido?

El objetivo fundamental de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento (Ley N° 20.720) es que las personas y las empresas puedan volver a emprender y rehabilitarse financieramente. Esto contempla que sean parte del sistema financiero, es decir, que puedan ser sujeto de crédito y recurrir a herramientas, como abrir una cuenta bancaria. La liquidación en el caso de las personas contempla la venta de bienes del deudor para pagar a sus acreedores.
En el caso de las empresas, la liquidación permite darle un cierre ordenado y pagar a los acreedores con la venta de los bienes del negocio. En ambos casos, una vez que se concrete el procedimiento las deudas quedan totalmente extintas, aunque no se alcance a pagar el monto total a los acreedores con la venta de los bienes. De esta manera, es posible salir de los registros de morosidad, como Dicom y volver a reemprender.

Estatuto Pyme
(Ley N° 20.416)

1-¿Qué es el Estatuto pyme?

En el 2010 fue promulgada la Ley N°20.416, que fijó reglas especiales para las empresas de menor tamaño y que se conoce como Estatuto pyme. Esta normativa contempla mecanismos de ayuda para las pymes que se encuentren en una situación de insolvencia, es decir, sin capacidad para hacer frente a sus compromisos financieros o en un estado de insolvencia potencial: temer fundadamente que dentro de los tres meses siguientes podría encontrarse en estado de insolvencia.

2-¿Cuáles son los mecanismos de ayuda que contempla el Estatuto pyme?

Las pymes podrán solicitar voluntariamente contar con un asesor económico de insolvencia, quien realizará un estudio de la situación de la empresa y propondrá soluciones, como la reorganización o un cierre ordenado del negocio (liquidación).
Además, se podrán: acordar convenios extrajudiciales y judiciales, determinar si es necesario que el solicitante pida su propia quiebra y obtener un certificado de Insolvencia que permitirá suspender determinados juicios hasta por un plazo máximo de 90 días.

3-¿Quién es el asesor de insolvencia?

Es la persona natural o jurídica designada por la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir) o elegida directamente por la persona interesada, para que asesore a las micro o pequeñas empresas.
El asesor designado para ayudar a la pyme debe estar inscrito en el registro de asesores económicos de insolvencias.

4-¿Cuáles son los beneficios de contar con un certificado de insolvencia?

El certificado de insolvencia le da un periodo de respiro y de tranquilidad a la empresa, permitiendo que se suspendan: acciones judiciales iniciadas por acreedores de la pyme, embargos, solicitudes de liquidación, juicios tributarios y, en general, cualquier apremio derivado del incumplimiento de las obligaciones (excepto pago de remuneraciones y cotizaciones), por un período máximo de 90 días.

5-¿Cuáles son los requisitos para acceder a estas herramientas?

-Pueden acceder las personas naturales o jurídicas que se encuentren en insolvencia.

-Deben tributar en 1º categoría y no estar exceptuado en el art. 2° del Estatuto Pyme.

-Tener ventas durante los 12 meses anteriores al inicio del procedimiento que no excedan la cantidad de 25.000 UF.

-Ser considerada como pequeñas o microempresas por Consejo Nacional Consultivo de las empresas de menor tamaño.